EN 20 SEGUNDOS CASI PIERDO $130,000 (6,850 USD)

Estaba andando en su bicicleta y trató de esquivar a un pequeño perro que iba corriendo detrás de la pelota que le había lanzado su dueño. Mi hijo mayor cayó de su bicicleta rompiéndose los dos últimos dedos de la mano derecha que sujetaban fuertemente el freno.

Al verle la mano te prometo que las piernas se me doblaron: Tenía una “bola” espantosa y dos dedos chuecos y en un segundo pensé: “jamás podrá dedicarse nuevamente a lo que tanto ama hacer como DJ”.

Por segunda vez en toda mi vida, no me sentí capaz de manejar y le pedí a un vecino que se ha jubilado como chofer, que por favor manejara mi auto y nos llevara al hospital. En el auto le llamé al papá de mi hijo (es decir mi ex), le marqué a mi esposo para que fuera por nuestras hijas y yo mantenía un llanto que no podía controlar. Esta vez la mujer inteligente y que casi siempre, tiene todo bajo control, brilló por su ausencia.

El papá de mi hijo me ayudó con las llamadas al médico especialista en mano.  Al llegar al hospital ya nos estaban esperando para tomar la radiografía y el médico venía en camino.

Yo no podía ver su mano. Para mí, que he visto y he cuidado de sus manitas (como de todo él) desde que nació, era totalmente impresionante ver esa protuberancia y sus dedos desviados de manera anti-natural. Además, debo reconocer que dentro de mis debilidades está cualquier cuestión de sangre, ¡jamás hubiese podido ser enfermera!

Con radiografía en mano el médico nos dijo que era una fractura de los dedos anular y el dedo meñique a nivel del metacarpiano y que requeriría poner una placa y tornillos de titanio. La cirugía se programó para cuatro días después.

Llegamos a la cirugía y en menos de hora y media la protuberancia había desaparecido y los dedos habían vuelto a su lugar. Santi platicaba después de la anestecia y la vida me había regresado al cuerpo una vez que vi que movía sus dedos de forma normal.  El médico nos había aseguró que en 4 meses y después de 15 sesiones de fisioterapia recuperaría el movimiento normal de su mano.

¡Bendito sea Dios! dije, y ahora a ¡cerrar la cuenta del hospital y honorarios médicos!.

Nuevamente, el susto: ¿$130,000 pesos? 

Ambos nos volteamos a ver, es decir el papá de Santi y yo.

Revisamos la cuenta para ver si había un error pero tan solo de la placa y de los tornillos de titanio, eran más de $45,000. Un poco asustados y con la esperanza de encontrar algún error, revisamos cada rubro. Todo estaba bien.

Nos volvimos a ver y con cierto alivio me dijo: “lo pediré por reembolso a la aseguradora, fue un accidente” 

¡Bendito sea Dios!, por segunda vez dije y en ese momento pensé en tí. ¡Sí, en ti que me lees! y pensé que mi siguiente artículo dentro de Retos Femeninos sería hablar contigo sobre la importancia de los seguros médicos y seguros médicos de gastos mayores.

¡En 20 segundos casi perdemos $130,000 pesos (6,850 usd) por un accidente!. 

De acuerdo a los ingresos de cada persona esta cantidad puede representar un mes de ingresos o 6 meses o ¡1 año!

De acuerdo a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) en México, menos del 8.8% de la población cuenta con un seguro de gastos médicos mayores y el 17.3% de la población está totalmente desprotegida.

El mensaje que quiero darte hoy es muy fácil y muy concreto: realiza las acciones que debas realizar dentro de tu presupuesto para destinar una partida específica a contar con un seguro de gastos médicos mayores.

Un accidente como el que le pasó a mi hijo puede desfalcar tu cartera y esfumar tu patrimonio en ¡segundos!

El dinero invertido en un seguro siempre será un dinero “bien invertido” (siempre que sea una buena aseguradora con buenas condiciones de servicio) pues te reportará paz, tranquilidad y seguridad. Incluso, un seguro de gastos médicos te reportará mucho más salud pues podrás dormir mucho mejor sabiendo que tú y tu familia están protegidos.

Ajusta comidas en restaurantes, las palomitas del cine, el celular de moda e inculca en tus hijos el valor de la previsión en un seguro antes de la recompensa inmediata y de los gastos en cosas que pierden su valor con el paso del tiempo.

¿Tú sabes cuál fue la reacción de Santi, quien tiene 18 años, cuando se enteró que su accidente había costado $130,000 y que el seguro lo iba a cubrir en su mayoría?

Me dijo inmediatamente: ¡Ma, ahora me tienes que enseñar sobre los seguros porque cuando sea grande yo quiero tener el mío!

Espero de corazón que esta experiencia en mi familia te sirva para generar conciencia en ti y te protejas a través de un seguro de gastos médicos. Seguiremos hablando de el tema en artículos más adelante para que tengas mayor información al respecto.

Puedes pedir informes en impulsaturiqueza@gmail.com y te invito a que descargues el regalo que tengo para ti dando click aquí y obtén tu Check List para tu Seguridad Financiera. 

Te envío un abrazo grande y no te pierdas la tercera parte!!.

Beatriz.

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