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¿Qué es lo que te preocupa más respecto a tu vida financiera?

Al lanzar la pregunta a mis amigas, alumnas y familia: la respuesta fue contundente: “lo que más me angustia es llegar a ser una viejita pobre y no tener dinero suficiente para mi vejez”.

La respuesta en general no me sorprendió pero lo que llamó poderosamente mi atención fue que varias de esas respuestas vinieron de mujeres que trabajamos mucho, muchas horas al día, en nuestras casas, en nuestras oficinas o con nuestros hijos, no paramos! Y lo hemos hecho así desde hace muchos años!!

El ritmo de vida para la mayoría de las mujeres actualmente suele ser demasiado rápido. Ya sea que seas estudiante, trabajes para una empresa, seas empresaria, seas madre de familia o incluso una persona de la tercera edad normalmente estamos llenas de actividades.

En una relación ideal tiempo-productividad, se esperaría que existiera una relación directamente proporcional entre el nivel de actividad y el ingreso o beneficio percibido a cambio. Sin embargo, como género (y no es queja sino solamente un aviso de ¿ponte atenta!), invertimos gran parte de nuestro tiempo en actividades domésticas que no se remuneran como el cuidado de los hijos, de los adultos mayores, de las personas enfermas, hacer las tareas, cocinar, limpiar, ir a la tienda por los alimentos o pagar las cuentas.

Y ahora… ¿quién podrá ayudarnos?.

Tres cosas importantes que quiero decirte.

1. Con la información anterior nos queda claro que la gran mayoría de nosotras tenemos una restricción natural del tiempo (aún las mujeres que tienen ingresos altos con un súper empleo necesitan correr para llegar a la clase de natación o al festival de la escuela o llevar a su mamá al doctor) y que tenemos que ser aún más inteligentes, eficientes e informadas para generar ésos ingresos que nos darán una vejez tranquila. ¿Cómo? ¡Dale vuelta en tu cabeza a ésta palabra! “Invertir” y vete preparando para nuestros siguientes contenidos.
2. Aprende la diferencia entre los ingresos absolutos y los ingresos relativos. La diferencia entre unos y los otros no es el número de dinero en el resultado final sino la cantidad de horas que invertiste en lograr ése resultado. No es lo mismo generar $10,000 por 40 horas de trabajo a la semana, es decir $250 por hora que los mismos $10,000 por 10 horas de trabajo a la semana, es decir $1,000 por hora.
Cuando comenzamos a pensar en términos de ingreso relativo tu mente verá nuevas posibilidades para generar más en menos tiempo.
3. Toma en cuenta que “ser una viejita pobre” no es sólo cuestión de dinero. Te doy a conocer el Método de Medición Integral de la Pobreza (MMIP) que incluye seis fuentes de bienestar:
a) El Ingreso corriente monetario. (Tu dinero)
b) El acceso a servicios o bienes gubernamentales de carácter gratuito. (Como la salud o descuentos para personas de la tercera edad).
c) La propiedad o el uso de activos (como un techo y/o un negocio o bienes que te paguen mensualmente rentas)
d) Habilidades y destrezas para hacer frente a la vida (como la salud y el desarrollo de alguna actividad que te haga feliz y plena y porque no, a hacer tus inversiones en la Bolsa).
e) Tener tiempo disponible para la educación, recreación, descanso y tareas domésticas.
f) La propiedad de activos no básicos y que tengas la capacidad de endeudamiento y pago de deudas.

Así es que mis queridas niñas, jóvenes y mujeres. No te duermas “en tu laurel” por más cómoda o incómoda que estés en tu vida actualmente siempre puedes estar mejor si tú así lo decides. Toma tu responsabilidad y utiliza tu tiempo y tu energía para ir construyendo el camino hacia tu tranquilidad financiera y toma en cuenta que “no ser una viejita pobre” no solamente tiene que ver con tener dinero suficiente sino con otros 5 aspectos que forman parte de tu bienestar.

Vamos avanzando y no estás sola.

 


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